lunes, 20 de marzo de 2017

Clasificación de las Necesidades Educativas Especiales.

 El alumno que presenta Necesidades Educativas Especiales es aquél que precisa ayudas y recursos adicionales, ya sean humanos, materiales o pedagógicos, para conducir su proceso de desarrollo y aprendizaje, y contribuir al logro de los fines de la educación. Las N.E.E. son relativas, ya que dependen del nivel de competencia curricular del alumno, en comparación al de los compañeros, y de los recursos disponibles de la escuela. Cualquier niño puede tener necesidades educativas especiales y no solo aquél con discapacidad. Hay niños con discapacidad que asisten a clases regulares y no tienen problemas para aprender, mientras que hay niños sin discapacidad que sí los tienen. Es por ello que las necesidades educativas especiales pueden ser:

Necesidades Educativas Especiales Permanentes.

Las N.E.E. permanentes son aquellos problemas que presenta una persona durante todo su periodo escolar y vida. Dentro de esta categoría se encuentran:
Ø  Discapacidad Intelectual: Se refiere a limitaciones sustanciales en el funcionamiento intelectual. “Se caracteriza por un funcionamiento intelectual significativamente inferior a la media, que tiene lugar junto a limitaciones en dos o más de las siguientes áreas de habilidades adaptativas: comunicación, autocuidado, vida en el hogar, habilidades sociales, utilización de los servicios de la comunidad, autodirección, salud y seguridad, contenidos escolares funcionales, ocio y trabajo” (García Cedillo, Guajardo Ramos, Leticia Morales, & Muriel Suárez, 1997).  La discapacidad intelectual se ha de manifestar antes de los 18 años de edad. Podemos entender que la discapacidad intelectual es una dificultad esencial para el aprendizaje y la ejecución de algunas tareas de la vida diaria, debido a limitaciones esenciales en la inteligencia conceptual, la inteligencia práctica y la inteligencia social.
Ø  Discapacidad Visual: Quienes presentan esta discapacidad pueden ser ciegos o tener una cierta pérdida visual (baja visión) que les impida distinguir colores, no tolerar la iluminación o no percibir la totalidad del ambiente. Las causas de esta discapacidad pueden ser hereditarias, congénitas, adquiridas por accidentes, toxicas/ tumorales. La discapacidad visual se encuentra en el primer lugar de las N.E.E. Una discapacidad en la visión afecta el desarrollo físico, neurológico y emocional del niño. Por lo que una detección temprana ayudará a determinar los apoyos específicos que le permitan al menor comprender el mundo que le rodea, para así poder integrarse a el (García Cedillo, Guajardo Ramos, Leticia Morales, & Muriel Suárez, 1997).
Ø  Discapacidad Auditiva: Es un déficit total o parcial en la percepción auditiva que puede ser unilateral o bilateral, conocidos como sordera o hipoacusia. Las personas que sufren esta discapacidad tendrán problemas para oír y se verá afectada su capacidad de comunicación, aprendizaje y la interacción social. Se detecta a través de una prueba de audiometría para percibir los problemas de intensidad y frecuencia con la que se detectan los sonidos. La discapacidad auditiva puede ser un rasgo hereditario, consecuencia de un traumatismo, una enfermedad, una larga exposición al ruido o por la ingesta de medicamentos demasiados agresivos para el nervio auditivo (García Cedillo, Guajardo Ramos, Leticia Morales, & Muriel Suárez, 1997).
Ø  Discapacidad Motora: Es una alteración y/o limitación de la capacidad del movimiento que implica en distinto grado a las funciones de desplazamiento y/o de manipulación que limita a la persona en su desarrollo personal y social. Generalmente son la consecuencia de lesiones medulares, daño cerebral, disfunción del sistema neuromuscular o una combinación de dos o tres de los mencionados. La discapacidad física - motriz es muy heterogénea por lo que necesita especiales requerimientos pedagógicos, adaptaciones físicas y apoyos externos, dependiendo de la afectación motora, que va desde un retraso motor hasta un estudiante con secuelas de parálisis cerebral (Andrade, 2013).
Ø  Los TGD (Trastornos Generalizados del Desarrollo): Conforman un sistema heterogéneo, el cual está basado en procesos neurobiológicos, que dan origen a déficits en múltiples áreas funcionales, llevando al niño, niña y /o adolescente a una alteración difusa y generalizada en su desarrollo. Los tipos de trastornos generalizados del desarrollo son una clasificación amplia que afecta a las habilidades sociales, el lenguaje, atención y percepción. Se afectan múltiples áreas del funcionamiento. En esta clasificación consideraremos: el Trastorno Autista, Trastorno de Asperger, Trastorno de Rett, Trastorno Desintegrativo Infantil y Trastorno Generalizado del desarrollo no especificado (Andrade, 2013).

Necesidades Educativas Especiales Transitorias.

Las N.E.E. transitorias son problemas de aprendizaje que se presentan durante un período de su escolarización que demandan una atención específica y mayores recursos educativos de los necesarios para compañeros de su edad. En esta categoría se encuentran:
Ø  Trastornos Específicos de Lenguaje (TEL): Los trastornos del habla y del lenguaje son una patología relativamente frecuente en la infancia, y que preocupa a padres y profesionales de la salud. Tienen una prevalencia cercana al 5-8% en preescolares y a un 4% en escolares; y su mayor importancia radica en el hecho que alteran la capacidad de comunicación del niño con sus padres y pares, estos trastornos suelen presentar un curso crónico; así, sin un diagnóstico y tratamiento adecuados, la patología persiste en el 40 - 60% de los casos. El origen de los trastornos del lenguaje puede ser causado debido a problemas congénitos, infecciosos y madurativos. En esta área pueden estar afectadas los siguientes niveles del lenguaje:
o   N. Fonético: modo y punto de articulación.
o   N. Fonológico: metría de las palabras.
o   N. Semántico: pobreza léxica.
o   N. Morfosintáctico: organización gramatical.
o   N. Pragmático: uso del lenguaje verbal.
Ø  Problemas de Aprendizaje: Es el “trastorno de uno o más de los procesos psicológicos relacionados con la comprensión o el uso del lenguaje, sea hablado o escrito”. Estas dificultades se pueden manifestar como una deficiencia para escuchar, hablar, pensar, leer, escribir, deletrear o al hacer cálculos aritméticos. Se originan por problemas perceptuales, lesión cerebral, disfunción cerebral mínima, dislexia y afasia del desarrollo, entre otras causas (Gómez Hernández, Portillo Venegas, Rodríguez Orozco, Rodríguez Orozco, & Rodríguez Orozco, 2006). Entre los problemas de aprendizaje más frecuentes en un aula escolar se encuentran:
o   Dislexia. Es una dificultad para aprender a leer, y más adelante, se manifiesta por una ortografía irregular y torpeza para utilizar las palabras escritas. Es decir, es una dificultad en la ejecución y expresión de la lectoescritura.  No se debe a ninguna deficiencia intelectual o falta de oportunidades socioculturales, ni a factores emocionales o algún defecto cerebral estructural (Arágón Borja, 2010). Las actividades mentales que se ponen en juego son: discriminación visual de signos, distinción del orden de sucesión espacial y temporales; comprensión de la realidad.
o   Disgrafía: Déficit de habilidades en la escritura, que afecta a la forma o al contenido y la manifiestan niños que no presentan problemas intelectuales, neurológicos, sensoriales, motores, afectivos o sociales. Como características disgráficas se señalan dos tipos. Los primeros, denominados signos secundarios globales, comprenden la postura inadecuada, soporte incorrecto del instrumento (lápiz, bolígrafo, etc.), mala presión del mismo o velocidad de escritura excesivamente rápida o lenta. Por otra parte, los síntomas específicos, ponen su atención en elementos del propio grafismo como gran tamaño de las letras, letras inclinadas, deformes, excesivo espaciado entre letras o muy apiñadas, enlaces indebidos entre grafemas, letras irreconocibles y, en definitiva, texto de difícil comprensión (Arágón Borja, 2010).
o   Discalculia: Dificultad que se manifiesta por un debilitamiento o pérdida de la capacidad de calcular, manipular los símbolos numéricos, hacer operaciones aritméticas simples y en la comprensión de actividades aritméticas. Como en el caso de dislexia, la discalculia puede ser adquirida o del desarrollo.

Ø  Problema de Conducta: Se caracterizan por una inhabilidad para aprender, para mantener relaciones interpersonales gratificantes con su profesor y sus compañeros. Esta denominación es utilizada en relación a niños con comportamientos no habituales o maneras de comportamientos no esperadas por los adultos. El niño con problema de conducta presenta conductas y sentimientos inapropiados como: agresividad, impulsividad, depresión, retraimiento, baja autoestima, desobediencia, irritabilidad, entre otros.
Ø  Trastorno Déficit de Atención con o sin Hiperactividad: Es un trastorno neuro-psiquiátrico que se divide en dos partes: El Trastorno Déficit de Atención (TDA) y Trastorno Déficit de Atención con Hiperactividad (TDAH) (Navarrete, 2008).
o   El TDA se origina en los lóbulos frontales del cerebro, los cuales estimulan y permiten los periodos de concentración. Este trastorno se caracteriza por pasividad, lentitud, somnolencia, falta de vitalidad y energía; tienen problemas para regular el estado de alerta y focalizar la atención. El índice de inatención es alto.
o   El TDAH se localiza en los circuitos internos de los ganglios basales del cerebro, excitando la hiperactividad y con repercusión en la conducta. Se caracteriza por la presencia de déficit de atención en comorbilidad con síntomas de hiperactividad e impulsividad, tales como: inquietud, torpeza, impaciencia, egocentrismo, responden sin pensar, desorganización, entre otros.
Para la detección de este trastorno es importante contemplar los criterios del DSM-IV, ya que suele confundirse con un problema conductual.
  

Conclusión.


Podemos concluir que las necesidades educativas especiales surgen de la dinámica que se establece entre las características personales del alumno y las respuestas que recibe de su entorno escolar. Cualquier niño puede tener necesidades educativas especiales, aún no presente una discapacidad. Es así que pueden ser permanentes o transitorias. Las NEE permanentes indica que el alumnos requiere de apoyos durante todo su proceso escolarizado, estas se asocian a discapacidad intelectual, visual, auditiva, motora y a los trastornos generalizados del desarrollo. Las NEE transitorias indican que el alumno requiere apoyo durante un tiempo, estas necesidades están asociadas a problemas específicos del lenguaje, problemas de aprendizaje (como Disgrafía, dislexia, discalculia, entre otras), problemas de conducta y muy frecuentemente a los llamados trastornos déficit de atención con o sin hiperactividad. Como docentes debemos de tener presente que las necesidades educativas especiales no son únicas del alumno, sino que también influyen los estímulos o respuestas del medio que los rodea, por ello al incorporar diversos y mayores recursos (materiales, arquitectónicos y curriculares) en el proceso de enseñanza-aprendizaje de los educandos, se logrará que el alumno alcance los aprendizajes de la currícula.

Bibliografía

Andrade, F. (29 de julio de 2013). Clasificación de las Necesidades Educativas Especiales. Obtenido de Blogger.com: http://luis-fernando-andrade.blogspot.mx/2013/07/clasificacion-de-las-necesidades_29.html
Arágón Borja, L. (2010). Evaluación y Tratamiento de Niños Disléxicos. México: Trillas.
García Cedillo, I., Guajardo Ramos, E., Leticia Morales, S., & Muriel Suárez, L. (1997). Menores con Discapacidad y Nesecidades Educativas Especiales. México: SEP.
Gómez Hernández, M., Portillo Venegas, A., Rodríguez Orozco, M., Rodríguez Orozco, M., & Rodríguez Orozco, M. (2006). Problemas de Aprendizaje. Soluciones paso a paso. España: Euroméxico.
Navarrete, M. (2008). Soluciones Pedagógicas para el déficit de atención. 1a edición. España: Euroméxico.



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